Óptica Lentes
Prevención visual

Cómo prevenir la pérdida visual

Si queremos que nuestros ojos nos duren para toda la vida lo mejor que podemos hacer es cuidarlos. Reparar los daños ya existentes es mucho más difícil y a menudo imposible. Algunos consejos que pueden ayudarnos a preservar nuestra salud visual son:
  • Nunca apunte sus ojos directamente hacia fuentes de luz intensa como el sol. Esto puede literalmente matar las células visuales conocidas como bastones y conos.
  • Ingiera antioxidantes. Los antioxidantes ayudan a prevenir el daño causado por los radicales libres. Hasta unos años atrás, cuando se hablaba de antioxidantes la mayor parte de las veces se trataba de la vitamina C, la vitamina E y el betacaroteno. Existen estudios que parecen demostrar que los suplementos de vitamina C pueden ayudar a detener el avance de las cataratas y a mejorar la visión en personas que padecen esta condición. Además de estos antioxidantes ya conocidos, hoy sabemos que la naturaleza produce docenas de sustancias con propiedades antioxidantes; y algunas de estas sustancias tienen efectos específicos sobre los ojos.
  • Cuide su presión arterial y sus vasos sanguíneos. La salud de nuestros ojos depende en gran medida de un adecuado abasto de sangre, por lo que las medidas que tomemos para proteger nuestra salud cardiovascular también tendrán efectos benéficos sobre nuestros ojos.
  • Ingiera cantidades adecuadas de vitamina A y carotenoides. Los carotenoides son pigmentos vegetales presentes en frutas y vegetales como el mango, la zanahoria, el melón, el tomate, la calabaza, la espinaca y el brécol. Uno de estos carotenoides es la luteína. Se sabe que la mácula contiene grandes cantidades de esta sustancia y se cree que los bajos niveles de la misma contribuyen a la degeneración macular. La luteína es uno de los antioxidantes con efectos benéficos específicos sobre los ojos; tanto es así que se ha propuesto utilizar los pigmentos presentes en la espinaca, entre los que figura mayoritariamente la luteína, para añadírselos a las células visuales de la retina de personas ciegas para restaurarles, al menos parcialmente, la visión. También existe evidencia de que la luteína puede ayudar a prevenir las cataratas. Existe evidencia de que la luteína en la yema de huevo se absorbe mejor que la de otras fuentes por estar acompañada de lecitina y otras sustancias que ayudan en este sentido. Otros dos importantes carotenoides son el licopeno y la zeaxantina.
  • Ingiera cantidades adecuadas de zinc. Éste es un nutriente esencial para el buen funcionamiento de la retina. Existen varios estudios científicos que señalan que las personas que ingieren suplementos de zinc tienen una incidencia menor de pérdida de la visión que quienes no ingieren estos suplementos.
  • Ingiera alimentos o suplementos ricos en flavonoides. Unos tipos de flavonoides conocidos como proantocianidinas y antocianidinas ayudan a proteger la retina.

¿Cómo podemos prevenir las lesiones y accidentes en los ojos?

1.- Controles oftalmológicos periódicos.

Una de las primeras medidas a tener en cuenta es la realización periódica de controles de agudeza visual y de los ojos. Así, dentro de los reconocimientos médicos durante la infancia, el pediatra, mediante la historia clínica y el control de la agudeza visual, puede detectar tempranamente un problema de la visión. También debe de acudirse a revisar ante problemas de agudeza visual, visión anómala, dolor ocular, etc. La recomendación de revisiones periódicas es de especial relevancia en personas diabéticas, hipertensas o que padecen alguna enfermedad ocular. Mediante estos controles se pueden detectar tempranamente lesiones, problemas de agudeza visual, o enfermedades cuyo tratamiento temprano puede permitir reducir la pérdida de visión. Los exámenes oculares suelen comprender el estudio del fondo del ojo, de la agudeza visual, del campo visual y la determinación de la tensión ocular. Para la realización del estudio del fondo del ojo es necesario dilatar la pupila, que se realiza mediante la aplicación en el ojo de un colirio con fármacos llamados midriáticos (que producen midriasis o dilatación de la pupila).

2.- Adopción de medidas de protección ocular.

Los accidentes y lesiones oculares requieren la adopción de medidas de protección ocular al realizar actividades al sol (protección solar de los ojos), en el medio laboral, deportivo, y siempre que se realicen actividades en las que se produzca emisión de gases, partículas, riesgo de golpes o impacto de partículas, o salpicadura de líquidos biológicos contaminados.


¿Qué se debe hacer ante un accidente o lesión ocular?

Las lesiones oculares más frecuentes son el impacto por un cuerpo extraño (astilla de metal o madera, fragmentos de piedra…), los pinchazos o cortes, la salpicadura de productos químicos y los golpes.

Ante el impacto de una astilla o cuerpo extraño debe lavarse con abundante agua el ojo, evitando frotarlo, ya que al frotar lo único que se hace es clavar más la astilla y lesionar la conjuntiva. Si con el lavado del ojo no se elimina el cuerpo extraño, persiste el dolor y el enrojecimiento, debe de acudir a un oftalmólogo. No utilice ningún colirio para el lavado del ojo ni para el tratamiento de la herida que no haya sido indicado por el médico.

En caso de corte, pinchazo, o si se ha clavado un objeto en el ojo, debe de acudir inmediatamente a urgencias, evitando la manipulación del ojo. No lo lave ni intente extraer el objeto clavado, ya que se debe realizar en el centro médico bajo control. Proteja el ojo lesionado sin oprimirlo, haciendo cámara con una superficie rígida.

Las lesiones producidas por productos químicos suelen consistir en quemaduras e irritaciones. Es muy importante lavar abundantemente el ojo con agua durante más de 15 minutos y mantener el ojo húmedo, enjuagándolo hasta llegar a la consulta médica. Si la persona lesionada usa lentes de contacto no se deben manipular, sino esperar a que salte por el efecto del lavado.

En caso de contusión, se aconseja aplicar una compresa fría o con hielo. Debe vigilarse que no aparezcan hemorragias oculares, se altere la visión o se mantenga el dolor, en cuyo caso se debe acudir a la consulta médica.